Reflexiones de Adviento 2002


1. Mc. 13, 33-37

“¡Estén prevenidos!” Esta invitación que estará presente en todo este Adviento que iniciamos hoy. Invitación que, lejos de crearnos tensiones y preocupaciones, quiere recordarnos que cuando venga el Señor debe encontrarnos haciendo lo que el nos mandó; en el texto evangélico, el hombre que va de viaje se preocupa de dejar todo en orden antes de irse y a cada uno le da una misión, nada difícil ni extraordinario. Vivamos cada día con lo que tenemos que hacer... “¡Estén prevenidos!”

2. Mt. 8, 5-11

“No soy digno de que entres en mi casa.” Esta es una de las actitudes que debemos adquirir mientras esperamos la venida del Señor. Jesús quiere entrar en nuestra casa, pero esta nunca esta bien preparada para recibir al mismo Dios, pero entonces... ¿como podemos prepararnos? La fe es lo que Jesús elogió en el centurión, por eso, Fe es lo que necesitamos para que Jesús llegue a nuestra casa, pero esta fe debe traducirse cada día en las obras que nos lleven a estar prevenidos... “pero una palabra tuya bastará para salvarme.”

3. Mt. 9, 35 – 10, 1. 6-8

“Rueguen al dueño de los sembrador...” El Adviento es el tiempo en que la llegada del Señor se espera con mas ansias, se espera mas fervientemente; esta espera debe estar acompañada por la oración, pero esta oración que nos pide Jesús que hagamos no es por cualquier cosa, es una oración casi desesperada al Señor, porque todo ya esta listo, pero falta quienes recojan los frutos. A la vez que pedimos por esto debemos también quedar disponibles nosotros para que el Señor nos envíe... “que envíe trabajadores a la cosecha”

4. Mt. 9, 27-31

“¿Creen que yo puedo hacer lo que me piden?”... Aquí se pone en juego lo central de nuestra fe: creerle o no a Jesús. ¿creemos que él vendrá? Él nos prometió su venida y nos pidió conservar la fe con constancia, para que al llegar nos encuentre velando. Creámosle a Jesús, el es “el camino, la verdad y la vida”... “si, Señor.”

5. Mt. 7, 21.24-27

“El que escucha mis palabras y las practica..” El Adviento exige  de cada uno de nosotros un cambio de actitud, un cambio de vida. Además de la humildad, la conversión es otro de los elementos fuertes necesarios para esperar a Jesús. Lo que aprendemos de Jesús debemos ponerlo en práctica y esta práctica debe ser cotidiana... “edifica sobre roca.”

6. Mt. 15, 29-37

“¿cuantos panes tienen?”... Este evangelio que hoy leemos es muy significativo, pues en el hay dos tipos de personas, aquellas que simplemente se ponen a los pies de Jesús esperando algo, y aquellos que ponen en las manos de Jesús sus “siete panes y pocos peces”, pequeñas ofrendas para alimentar al mundo entero, el Adviento es el tiempo que debemos tomarnos para pensar que vamos a ofrecerle a ese niño pobre de Belén para que él lo utilice en el mundo... “Todos comieron.”

7. Lc. 10, 21-24

“Te alabo, Padre...” Tierna exclamación en labios de Jesús, tal es la alegría del mismo al anunciar su venida, entonces... ¿porque temer? Pero este evangelio vuelve a insistir en la característica principal de la espera: debe ser humilde; debemos tener plena conciencia de que si Jesús nos ha revelado estas cosas y vendrá nuevamente a estar con nosotros, es simplemente por el gran amor que nos tiene y no por algún merito nuestro. “...porque estas cosas se las has revelado a los pequeños.”

8. Mt. 17, 10-13

“Elías debe venir a poner en orden todas las cosas” Elías es para el evangelio la figura que representa a los profetas, aquellos que predicaban la conversión y la venida del Mesías, aquellos que denunciaban la injusticia y que pagaron con su sangre la fidelidad a Dios. La conversión y la justicia también están presentes en la predicación de Jesús y pagó el mismo precio... su muerte. El mundo de hoy, igual que el de ese tiempo, no sabe reconocer ni a Dios, ni a sus mensajeros... “Elías ya ha venido y no lo han reconocido.”

9. Mt. 11, 16-19

“La Sabiduría ha quedado justificada por sus obras” La Sabiduría es Jesús, y el ha hecho muchas obras que venían de Dios, pero aun así muchos no creyeron en Él. En la vida de cada día nosotros corremos el riesgo de comportarnos como la generación de los días de Jesús:  ver las buenas obras de Jesús, pero no reconocer en ellos el paso y la obra de Dios. Muchas veces solemos quedarnos en las críticas y no damos el paso fundamental de la fe. “Muéstrame tu fe sin obras, que yo con mis obras te mostraré mi fe.”

10. Lc. 1, 39-48

“Mi alma canta la grandeza del Señor...” Irrumpe en el pueblo latinoamericano una fiesta de María, pero para nada esto nos hace perder el hilo del Adviento, es María la que en este evangelio nos recuerda a quien lleva en sus entrañas y a quien debe su grandeza; y así es María de Guadalupe quien en su imagen tiene en su vientre al “Sol que nace de lo alto”: Jesús. La actitud de María, quien va y sirve a su prima Isabel, nos hace pisar tierra en este adviento y acordarnos de los mas pequeños. Ella es nuestro modelo, porque Dios... “miró con bondad la pequeñez de su servidora.”

11. Mt. 11, 28-30

“Vengan a mi todos los que están afligidos y agobiados...” Evangelio de mucha esperanza el que meditamos hoy, la situación de nuestros países y de nuestros continentes es la aflicción y el agobio, por todos lados la realidad se pinta de negro, pero Jesús es la luz para la vida, es quien puede pintarlo todo color esperanza y quien saca bienes de los males; pero hay una condición, hay que ir hasta donde él esta, pero él se deja encontrar fácilmente pues siempre esta a nuestro lado... ¿lo sabemos ver? “... y Yo los aliviaré.”

12. Mt. 18, 12-14

“Y si llega a encontrarla...” El Señor sigue dándonos sus prioridades, primero están los pequeños... en este caso los pequeños son los que se han extraviado, los que están lejos; en este Adviento, como durante toda la vida, el Señor sigue diciéndonos: “lo que hiciste con uno de mis pequeños, conmigo lo hiciste”, por eso debemos tener la misma actitud del Señor, en lugar de condenar a quien esta lejos, salir a buscarlo, porque si vuelve, el Señor... “se alegrará mas por ella...”

13 . Lc. 5, 17-20

“Tus pecados te son perdonados”... este es uno de los pasajes evangélicos que mas resaltan el valor de la amistad; los amigos del enfermo quedan en segundo plano entre el enfermo y Jesús, pero de no ser por ellos... ¿cómo hubiese llegado hasta allí? Podemos preguntarnos hoy donde han quedado nuestros amigos ¿han quedado atrás o los hemos llevado hasta Jesús?... “levántate y camina”

14. Lc. 1, 26-38

“¡Alégrate!”... Gran invitación del ángel a María, y gran invitación de Dios a todos los hombres en este día, pues tener la certeza de que Jesús vendrá debe ser el motivo de nuestra mayor alegría. Por ese Sí, por esa entrega de María, la creación entera se alegra. En medio de tiempos tan difíciles como los que vivimos; en los cuales el mundo nos invita mas a la tristeza, en nuestros oídos debe seguir resonando las palabras del ángel... “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.”

15. Lc. 1, 39-45

“Fue sin demora”... María es la virgen solícita, que no espera que los demás vengan hacia ella, sino que presurosa corre hacia los demás, de aquí aprendió Jesús, ella fue su escuela, él no espera que los demás lleguen hasta él sino que sale a buscarlos, como a la oveja que se pierde; y como las primas que se alegran en su encuentro, Jesús hace fiesta cuando encuentra a alguien de los que estaban perdidos... “Bendita entre las mujeres”

16. Lc. 1, 26-38

“¡Alégrate!”... El tiempo de Adviento es el tiempo de la alegría  por la llegada del Señor, él ya esta cerca y María es la que lo trae, de sus manos y de su corazón lo recibimos, pero su papel termina allí, María desaparece y aparece su Hijo; Él es el protagonista principal de esta Historia que por él se transforma en Historia de salvación para la humanidad entera, de ahí nuestra alegría, del sabernos salvados por Jesús... “El Señor esta contigo”.

16. Lc. 1, 5-25

“No temas” Nuevamente la invitación del Señor, la situación en nuestros países continentes es la que nos asusta, pero ante tantas cosas Dios viene a recordarnos que nunca nos abandona... pero todo a su tiempo, pues nuestros tiempos no son los de Dios, él sabe cuando es el mejor momento para hacer las cosas, pero también necesita de nuestra colaboración para hacerlo... “tu suplica ha sido escuchada”

17. Mt. 1, 18-24

“José, no temas...” esto mismo se nos repite hoy a cada uno de nosotros, porque este es el tiempo en el que debemos estar alegres esperando la venida de Cristo. Muchas cosas pueden hacernos temer: los peligros, el futuro, la inestabilidad laboral y económica... ante esto el ángel que es mensajero de Dios nos invita a no temer y cumplir la voluntad de Dios involucrándonos en su proyecto de salvación... “Dios con nosotros”

18. Mt. 1, 1-17

“José, el esposo de María” Jesús no es un ser caído de otro planeta, es el hijo de María, con generaciones y generaciones antes que él, y el no renuncia a esta historia, sino que la asume, y no solo la suya, sino que asume la historia de toda la humanidad, porque no se redime lo que no se asume, y Jesús redime a todo la historia, y alli también entra la mía, Él me asume y me redime... “de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo”.

19. Mt. 21, 23-27

“¿Con qué autoridad haces estas cosas?” En este tiempo de Adviento Dios tiene preparadas muchas cosas para cada uno de nosotros, pero necesita que le demos nuestra autorización, pues el respeta nuestra libertad, esa que él mismo nos regaló, tiene toda la autoridad para hacerlo, porque él nos creó, pero quiere atarse a nuestra libertad y esperar que nosotros le abramos nuestro corazón para que él entre y pueda actuar en nuestro interior... “¿Quien te ha dado esa autoridad?”

20. Jn. 1, 6-8. 19-28

“Yo soy la voz que grita en el desierto...” Lentamente se va preparando el camino al Señor que llega, ahora es Juan el que lo hace. Correrá la misma suerte que todos los profetas, su voz se callará únicamente con su muerte. Juan no conoció todo el mensaje de Cristo, y aún así se jugó por él y entregó su vida; nosotros somos portadores de la revelación de Jesús, conocemos su vida y su mensaje... ¿podremos jugarnos tanto como para dar la vida? Él la dio por nosotros “... Allanen el camino del Señor”

21. Lc. 2, 15-20

“Vayamos a Belén...”una vez que hemos recibido el anuncio de que Jesús ha nacido no debemos quedarnos con los brazos cruzados, sino que debemos encaminarnos hacia donde esta Él. Y él esta en cada uno de los hermanos, esperándonos, en los enfermos, en los presos, en los hambrientos... en todos... “María conservaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón”

22. Mt. 1, 1-25

“Le pondrás por nombre Jesús...” nuevamente la liturgia nos presenta la genealogía de Jesús, para que ni siquiera en este día nos olvidemos de la historia, esta noche buena, mientras esperamos el día de navidad, no nos olvidemos de los demás, los que estuvieron antes y los que viven en nuestro tiempo; la navidad debe ser tiempo de alegría para todos, no solo para los que pueden celebrarla con cosas en su mesa. No nos olvidemos de los demás... “porque él salvará a su Pueblo.”

23. Lc. 1, 57-66

“Cuando llegó el tiempo...” nuestro tiempo de Adviento esta llegando a su final, pero el mejor momento se aproxima, ese para el que nos hemos venido preparando durante estas cuatro semanas... esto es una invitación a la esperanza, no a caer nuevamente en lo ordinario de nuestras vidas sino para darle nuevo sentido desde estos días en que hemos intentado convertir nuestro corazón hacia Dios. “...dio a luz un hijo”

24. Lc. 1, 26-38

“No temas, María...” Insistente la Palabra ¿no? una y otra vez nos invita a confiar y a no temer a todo lo que pasa y hay a nuestro alrededor, Él esta con nosotros, esa es la certeza que debemos tener y que debe guiar nuestro adviento. Muchas veces no sentimos su presencia, pero él se manifiesta a cada momento en los demás y se muestra cerca del que sufre y del que lo necesita... “porque Dios te ha favorecido”


Martin Daniel Gonzalez ::: martindanielgonzalez@yahoo.com.ar