DOMINGO 1º DE ADVIENTO – 30 de Noviembre
Lc. 21, 25-28, 34-36
El tiempo de Adviento es un tiempo de espera, en el cual, según la Palabra, deberán reinar dos actitudes: “estén prevenidos y oren incesantemente” ; este pedido sale de la boca de Jesús, y el sabe lo que es mejor en este tiempo para cada uno de nosotros… no abandonemos la oración.
01 de Diciembre
Mt. 8, 5-11
Cuando la oración y la humildad se juntan es para revelar una fe firme y sincera, capaz de obtener de Dios todo lo que espera. Dios sabe lo que mas necesitamos, pero desea que seamos nosotros mismos los que se lo pidamos con fe.
02 de Diciembre
Lc. 10, 21-24
La humildad es “Don y Tarea” , es regalo de Dios, pero a la vez, esfuerzo a realizar. Jesús, “el Rey de Reyes”, no hace alarde de su grandeza y se hace humilde, al punto de nacer en un pequeño pesebre. Pidamos la gracia de poder imitarlo.
03 de Diciembre
Mt 15, 29-37
El Adviento es el tiempo en el que esperamos el gran milagro de la Encarnación, pero mientras tanto, Dios realiza grandes milagros en nuestras vidas, por eso es el tiempo también de la conversión, del cambio de corazón, de la purificación para recibir de la mejor manera al Dios hecho hombre.
04 de Diciembre
Mt. 7, 21. 24-27
Dios es nuestra Roca Firme! Esto debe ser una sentencia grabada a fuego sobre nuestros corazones y debe ser la causa de nuestra espera mesiánica. Si esperamos en él, pueden venir los problemas y las dificultades, pero de ellas saldremos victoriosos.
05 de Diciembre
Mt. 9, 27-31
Lo que Dios ha hecho en nuestras vida, no es un tesoro que debamos guardar celosamente, sino que debe servir de testimonio para los demás. El tiempo de Adviento es también un tiempo de anuncio “Preparen el camino al Dios que llega”
06 de Diciembre
Mt. 9, 35 – 10, 1. 6-8
“El Reino de los Cielos esta cerca”, es el mensaje que resuena en este año que termina, y es el mensaje que estamos llamados a llevar a nuestros hermanos. La Buena Noticia debe llegar a todo el mundo, y es nuestra misión hacerlo posible… empieza hoy.
DOMINGO 2º DE ADVIENTO – 7 de Diciembre
Lc. 3, 1-6
Dios sigue llamando, desde tu situación concreta quiere que le sirvas predicando la conversión, pero mas que con palabras, con el testimonio, como lo hijo Juan el Bautista. Pidamos a Dios el don de imitar a Juan y preparar el camino al Señor en la vida de nuestros hermanos.
08 de Diciembre
Lc. 1, 26-38
Cuando Dios llama para una misión, junto al llamado entrega las fuerzas para responder; así lo hizo con María en la anunciación, por eso no temamos ante la grandeza de una misión, sino mas bien confiemos en la compañía de Dios para realizarla.
09 de Diciembre
Mt. 18, 12-14
¿A quién estamos llamados a anunciar la Buena Noticia?... En primer lugar a la “oveja perdida”, aquella por la cual se deja todo lo que se tiene. Esta fue la preferencia de Jesús y, de corazón, debe ser también la nuestra.
10 de Diciembre
Mt. 11, 28-30
Cuantas veces caemos en el camino a causa de nuestra pesada carga, ¿Por qué no la depositamos en manos de Jesús? Tal vez muchas veces nos hemos acostumbrado tanto a nuestras cargas que ya ni siquiera nos acordamos de ellas, es tiempo de tomarlas en serio e ir a Jesús.
11 de Diciembre
Mt. 11, 11-15
Creerle a Jesús es una cosa, creer en Él es otra; hoy nos esta pidiendo que entendamos sus palabras y las creamos, pues él es la verdad ¿Cuántas veces dudamos de lo que nos dicen las Escrituras? … creo, pero aumenta mi fe.
12 de Diciembre
Lc. 1, 39-47
El servicio es una de las actitudes que debemos cultivar en este Adviento, así como el Señor, que no vino a ser servido, sino a servir, así debemos entregarnos desinteresadamente a los demás solo por amor.
13 de Diciembre
Mt. 17, 10-13
Las promesas de Dios siempre se cumplen, no lo dudemos. Una de ellas es estar con nosotros hasta el fin de los tiempos, y así lo hace, sin dejarnos solos ni un momento… ¿y nuestras promesas a Dios? ¿las cumplimos?
DOMINGO 3º DE ADVIENTO - 14 de Diciembre
Lc. 3, 10-18
Este es el tiempo de la solidaridad, que no es “dar de lo que me sobra”, sino mas bien de aquello que me corresponde, pero decido de corazón entregar a los predilectos del Señor. Imita a Cristo quien fue solidario con el hombre haciéndose tan pequeño como nosotros.
15 de Diciembre
Mt. 21, 23-27
Cosa de “creer o reventar” es que Dios este presente entre nosotros encarnado en un pequeño niño en Belén y en nosotros hoy y todos los días; tan difícil de entender como el amor que sentimos por las personas y ahí está lo difícil, es que “Dios es Amor”.
16 de Diciembre
Mt. 21, 28-32
La clave de la conversión que exige este tiempo no esta en el aparentar ni en el parecer, sino en el Ser. Hay muchas cosas que parecen lo que no son y otras que son lo que no parecen. ¿por donde va nuestra vida? Dios nos pide conservar la originalidad del Ser.
17 de Diciembre
Mt. 1, 1-17
Cuanto nos cuesta muchas veces aceptar y reconciliarnos con nuestra historia, pareciera que nuestro pasado nos fuera completamente extraño. Jesús nunca renegó del suyo, es más, lo asumió y se sirvió de él, pues solo así se puede vivir un presente pleno… ¡vivilo!
18 de Diciembre
Mt. 1, 18-24
Dios nos habla constantemente para manifestarnos su voluntad, en cada acontecimiento y en las cosas que el mismo ha creado, pero somos nosotros los que debemos hacernos eco de su voz y hacer de ella la luz que ilumine nuestro camino.
19 de Diciembre
Lc. 1, 5-25
A cada momento a nuestro alrededor se realizan “milagros” del Señor, pero muchos de ellos pasan inadvertidos ante nuestros ojos por nuestra falta de fe. Solamente los ojos y los corazones sencillos los pueden ver… “Señor, creo, pero aumenta mi fe”
20 de Diciembre
Lc. 1, 26-38
“Para Dios nada es imposible”, y mucho menos cambiar un corazón que Él mismo creó, pero hay una condición indispensable: prestarle nuestro consentimiento. María lo hizo así, e se convirtió en Madre de Dios y Madre nuestra. Dios tiene grandes cosas preparadas para ti y espera tu respuesta.
DOMINGO 4º DE ADVIENTO - 21 de Diciembre
Lc. 1, 39-45
Dios nunca deja de cumplir sus promesas, y las cumple plenamente, no a medias, su presencia es verdadera, real y entera en cada momento de nuestras vidas, porque el mismo prometió que sería así hasta el final de los tiempos. “Dios-con-nosotros, Emmanuel”
22 de Diciembre
Lc. 1, 46-56
Dice san Agustín al inicio de sus Confesiones: “Y ahora hay aquí un hombre que Te quiere alabar”, y claro, como no alabar a Dios por las maravillas que obra en nosotros y en su pueblo, esta debe ser una actitud constante en nuestras vidas… ¡Gloria a Dios!
23 de Diciembre
Lc. 1, 57-66
Todos los acontecimientos de nuestra vida deben servirnos para alabar a Dios, pues en ellos debemos ver la “mano de Dios”, el actuar de Dios y su voluntad; como cambiarían nuestras vidas si nuestra actitud constante fuera la alabanza… ¡intentémoslo!
24 de Diciembre
Lc. 1, 67-79
Como no alabar a Dios si nos ha regalado lo mejor de Si: su Hijo, “el Sol que nace de lo alto”. Como no alabarlo si Él nunca se olvida de su pueblo y de su promesa. Hoy esperamos con ansias el nacimiento del Salvador. Noche anunciada y esperada, Noche de Paz.
NATIVIDAD DEL SEÑOR – 25 de Diciembre
Jn. 1, 1-18
“Y el verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros”, con Jesús llegó la luz al mundo, y con la luz la salvación, nosotros estamos llamados a ser “testigos de la luz” así como lo fue Juan el Bautista, sin creernos ser la luz, anunciar a quien verdaderamente lo es, Jesús, quien ha nacido hoy… ¡Feliz Navidad!
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