El anciano se volvió hacia mí y preguntó:
"¿Cuántos amigos tienes?".
¡Mira! 10 ó 20 tengo yo,
y enumeré algunos.
Se levantó lentamente, con esfuerzo
y agitó su cabeza con tristeza:
"Un chico afortunado eres
al tener tantos amigos" dijo.
Pero piensa lo que estás diciendo
hay tantas cosas que tú no sabes.
Un amigo no es sólo alguien
a quien dices "Hola".
Un amigo es un hombro sensible
sobre quien llorar silenciosamente,
un pozo donde arrojar tus problemas
y elevar tu espíritu.
Un amigo es una mano que te arranca
de la oscuridad y la desesperación...
Mientras los otros "también llamados" amigos
te ayudaron a caer allí.
Un verdadero amigo es un aliado
que no puede ser cambiado o comprado,
una voz que mantenga vivo tu nombre
mientras otros lo han olvidado.
Pero sobre todo un amigo es un corazón.
Una fuerte y robusta pared
para los corazones de los amigos.
Ahí viene el más grande amor.
Así piensa en lo que te he dicho,
cada palabra es verdad.
Y responde otra vez, mi niño
¿cuántos amigos tienes?.
Y entonces se quedó quieto y me miró
esperando mi respuesta.
Suavemente respondí:
"Afortunadamente... tengo uno, ¡¡¡Tú!!!"
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