Se encontraban en un templo reunidas alrededor de unas 200 personas participando de la celebración de la Eucaristía, de pronto llegó un grupo de hombres totalmente vestidos de negro y armados e irrumpieron en la homilía.
Uno de ellos dijo:
- El que este dispuesto a recibir un disparo por Jesús, quédese.
Al momento salió a correr el coro, los acólitos, los lectores y muchos feligreses... al final solo quedaron 20 personas.
Uno de ellos hablo nuevamente:
- Bien padre, ya sacamos a los hipócritas, puede continuar con su sermón... |