El Sembrador ::: Recursos Catolicos para la Nueva Evangelización ::: 2002 - 2007


 


Familia


OBJETIVO:

•  Revalorizar la importancia de la familia en la vida del hombre, su tarea de educadora de los hijos, la misión en la sociedad y la importancia de vivir la fe en el hogar.

•  Sentir la importancia de “Mi Familia”, aceptándola con sus limitaciones y virtudes.

•  Motivar a trabajar para crecer como familia Cristiana y transformarla en un ámbito de contención y apoyo para nuestros hijos.

•  Reflexionar sobre el valor de nuestra familia. ¿Cómo es, cómo nos gustaría que fuera, y qué podemos hacer nosotros para lograr que se asemeje a ese ideal. Comprender y perdonar, en vez de juzgar.

 

CUENTO:

Un cuento con Palabras

 

CHARLA:

¿A quién no le pasó alguna historia parecida? Claro que no todos nos tragamos las palabras y después sentimos una cosquilla alegre o un terrible dolor de estómago. Las palabras tragadas seguramente producen efectos diferentes.

 

Tradicionalmente hemos esperado que la familia sea ese lugar donde podemos encontrar amor, comprensión, diálogo y apoyo, aún cuando todos los demás nos fallen; el lugar donde podemos refrescarnos y cargarnos de energía, para poder enfrentarnos al mundo y sus problemas. Ese lugar donde somos amad o s y aceptad o s, no por lo que hacemos y por qué tan bien lo hacemos, sino simplemente por ser, por haber nacido, por ser personas.

 

Sin embargo, es probable que muchos de nosotr o s no estemos muy satisfech o s con nuestra relación familiar actual, que, al menos en algunos aspectos, quisiéramos que fuera diferente. Y esto no es difícil de explicar. Si tomamos en cuenta que nuestra familia está formada por personas que tenemos algo en común, que es la sangre, pero que somos totalmente diferentes, pues no existen dos personas iguales, con distinta manera de pensar, de sentir, de ser, con necesidades personales qué satisfacer y que van cambiando con la edad y la realidad que vive cada quien, con derechos y obligaciones, con expectativas diferentes, y conviviendo juntos casi las 24 horas, vemos porqué esa relación que debería ser lo máximo, es tan difícil!, qué diferente es aceptar a una amiga por una o dos horas, que a un hermano todo el santo día!

 

La pregunta aquí es, ¿creemos que la familia es necesaria? ¿qué pasaría si no tuviéramos familia? ¿Qué sentiríamos si un día, al regresar del trabajo, nos encontráramos con la noticia de que todos han muerto en un accidente? A veces es bueno pensar en esto, pues nadie sabe lo que tiene hasta que lo ha perdido.

 

Por tanto, si consideramos que la familia es necesaria, ¿valdrá la pena estar todos los días renegando, deseando que todos sean diferentes, envidiando a otras familias, o habrá otra forma de vivir más en paz y feliz? Es cierto que nosotros no escogimos a nuestra familia... ellos tampoco pudieron escoger a sus hijos o hermanos... fue en esta familia que Dios quiso que naciéramos.... y si queremos ser felices, conviene que aprendamos a florecer donde hemos sido plantadas.

 

Nuestra primera relación como familia es con nuestros hijos. Nosotros les dimos la vida. Les enseñamos a caminar, a hablar y todas aquellas cosas que les fueron ayudando a crecer. Con amor, con cuidado, y mucho cariño. Entonces, ¿Porqué es a veces tan difícil esta relación? Hay varios porqués...

 

Ellos crecen y descubren que papá y mamá son seres humanos, con necesidades y limitaciones, con conductas que no les agradan, y no los seres omnipotentes que creían que eran.

 

Esperan mucho de nosotros. Como que el hecho de haberlos traído al mundo, nos obliga a hacerles y a darles todo! Los deslumbra y emociona tanto el mundo exterior, los amigos, las nuevas experiencias, que la casa y la familia los ahogan.

 

Así pues, tenemos dos opciones: vivir en guerra con ellos, o buscar formas para vivir en armonía. Una cosa tenemos que tener bien clara.... si nuestra felicidad depende de que nuestros hijos cambien y sean como nosotros queremos que sean, hemos decidió ser infelices, pues nosotros podemos cambiar nuestro mundo, pero no el mundo de los demás, si ellos no quieren.

 

LECTURA: Hechos 2, 42-47

¿Qué se requiere en una familia para que haya armonía y paz y sea similar a la de las Primeras Comunidades?

Se requiere comprensión, comunicación, respeto y sobre todo, amor.

 

REFLEXIÓN :

Vemos que al reunirse en las casas, se forman comunidades no demasiado grandes en las que se conocen unos a otros y pueden compartir todo como hermanos.

 

También notemos que disponen de un orden para sus actividades:

•  primero, viene la enseñanza de los apóstoles

•  de ahí nace el espíritu de convivencia cristiana, con atención especial a los pobres;

•  solamente después, se puede celebrar la «fracción del pan», o sea, la Eucaristía (o misa);

•  en las oraciones comunes dan gracias a Dios que los ha salvado, prolongando así la Eucaristía.

 

En muchas familias cristianas de la actualidad, falta vida por haber olvidado el primer punto, que es base de todo. El Espíritu de Jesús se comunica a los hombres por la Palabra y por la Eucaristía ; éstas serán la fuente del dinamismo de la Iglesia. Pero la Palabra no significa estudiar la Biblia por la Biblia. La Biblia nos ayuda a ver cómo Dios nos sigue hablando mediante los acontecimientos actuales, ya sea personales, o de la comunidad cristiana, o del mundo.

 

Jesús nos dice que ilustremos la inteligencia de nuestros hijos, que pongamos la semilla del bien en sus corazones, que se nos brindan como terreno abonado para todos los sentimientos puros y elevados, que les demos a conocer el amor de Dios y su divina Providencia, debemos hacerlos entusiasmar con la figura de Jesucristo como su Salvador y su mejor Amigo...

Debemos tomar consciencia que nuestros hijos son como el árbol recién plantado, que requiere un cuidado y una atención muy especial.

 

Hoy como ayer Jesús nos repite: "Dejen que los niños vengan a mí"; acostumbremos a nuestros niños a que vayan al Sagrario, que frecuenten la recepción de los Sacramentos de la Penitencia y la Eucaristía , que ofrezcan sus plegarias al Señor Sacramentado; encomendemos a sus oraciones las distintas necesidades de la familia, de la Iglesia , de la Patria y del mundo entero; será muy difícil que el Corazón Sacratísimo de Jesús no acceda a conceder lo que le piden las almas inocentes.

 

DINAMICA:

Elementos: Afiches y Fibrones para realizar murales que luego se pegarán en la pared. Previo se presentan como petición en la misa antes de la Oración Colecta.

 

TRABAJO EN GRUPOS.

Nos agrupamos para trabajar de acuerdo a los números de nuestros distintivos. Cada grupo escribirá en los afiches 5 consignas respecto a la siguiente pregunta

 

Que le falta a nuestra familia para brindar contención y apoyo a nuestros hijos?


Equipo de Retiros Capilla Niño Jesus (Chaco - Argentina)

 

Evangelizando la red desde el 7 de agosto de 2002

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